La península coreana camina hacia la reunificación

Foto: Ministerio de Tierras, Infraestructura y Transporte de Corea.
Por Rocío Rivas

En el recuento de los sucesos del 2018, nos encontramos con un hecho que marcó la historia. El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, se comprometieron a trabajar hacia una completa desnuclearización de la península en abril pasado.

Desde entonces, ambos gobiernos han buscado el fin permanente a la Guerra de las Coreas, que se suspendió en 1953 con un armisticio.

Iniciando el 2019, quisimos conocer las expectativas que tienen los jóvenes coreanos sobre la nueva etapa que están viviendo: el fin de 65 años de hostilidades y tensión política.

Para ello, visitamos el instituto de Educación en Construcción EDUCON, ubicado en Seúl, la capital de Corea del Sur.

En este lugar, se encuentran los graduados de licenciaturas o post grados, quienes buscan aumentar sus conocimientos multiculturales para poder iniciar su vida laboral fuera de su país natal, especialmente en América Latina.

Justamente los seleccionamos por su perfecto manejo del español, para que pudieran comunicarse mejor con nuestros lectores, sin necesidad de ningún intérprete.

Ellos prepararon conjuntamente este artículo, traduciendo informaciones e investigando sobre el tema para que usted, lector o lectora, comprenda la transcendencia de este evento internacional desde el punto de vista de sus propios afectados.

Foto: Grupo de fotoperiodistas (사진공동취재단) del Ministerio de Unificación de la República de Corea en 2019.

Las vías del tren: cierran heridas y abren la esperanza

El pasado 26 de diciembre, las dos Coreas dieron un gran paso al iniciar las obras ferroviarias que unirán a ambas naciones. Esta inauguración fue promovida en tres cumbres intercoreanas. La primera de ellas fue un evento histórico en el que Moon Jae-in, presidente de Corea del Sur y Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, sostuvieron conversaciones siguiendo la agenda “Paz, el nuevo inicio”, lo que provocó que se derritieran las relaciones congeladas entre Seúl y Pyongyang.

“Debido a que ambas Coreas conservan un tono conciliador, está aumentando el interés sobre la reunificación entre los surcoreanos”, comentó Lina Kim, quien vivió en México durante un programa de intercambio.

Areum Yoo, graduada en Ciencias Políticas y Económicas abordó el tema del ferrocarril entre las dos Coreas. “Existe la tecnología avanzada en Corea del Sur y la mano de obra y los recursos naturales en Corea del Norte. Si colaboran las dos, se podría esperar la sinergia económica. Y el ferrocarril será señal del inicio”, afirmó.

“El Sur y el Norte se convertirán en una zona habitable y podrán viajar libremente a Asia y Europa continental. A la vez, Corea recibirá más atención e inversión del mundo, y podrá desarrollarse como un centro de comercio y transporte, convirtiéndose en un país desarrollado”, comparte Lucía Kim, estudiante universitaria de filología española.

Adela Kim posee una amplia experiencia trabajando con proyectos en Suramérica. Esto le permite tener una visión global sobre diferentes temáticas. “Es cierto que se está formando un desarrollo distinto al reconectar el ferrocarril entre las dos Coreas. Sin embargo, se necesita continuar con los esfuerzos no solo en el sector económico, sino también en el sector educativo y militar”, aseveró.

En Corea del Sur, todos los hombres saludables, entre dieciocho a treinta y cuatro años de edad, están obligados a servir en el ejército durante dieciocho meses. “Los hombres podrán disfrutar esos meses de su juventud; en vez de proveer servicio militar. Durante el servicio en el ejército, los hombres deben recibir un permiso de ausencia y faltar a sus semestres universitarios. Además, aunque el salario en el ejército se ha incrementado, aún no es suficiente como una compensación adecuada”, agregó Alfonso Kim, licenciado en filología y literatura inglesa.

Familias separadas por la guerra, una deuda que saldar

“Es bueno que desaparezca el riesgo de la guerra y se mejore la estabilidad de la economía a través de la política. En realidad, cada vez que Corea del Norte hacía una provocación militar, el KOSPI (Índice Compuesto de Valores Bursátiles) colapsaba y de esto resultaba un aumento de la venta de las acciones de los inversionistas extranjeros”, explicó Vanessa Lee, estudiante de aeronáutica.

A pesar de todos los beneficios económicos antes mencionados, Lina Kim, les recuerda a sus compañeros que es indispensable la reunificación desde una perspectiva económica y humanitaria. “Al lograr una sola Corea, se podría sanar el profundo dolor de las familias separadas por la guerra. De hecho, el gobierno surcoreano y el régimen norcoreano han pasado por alto este problema, que debe ser resuelto con urgencia”, dijo.

El joven sociólogo Jiho Kim, de 28 años de edad, comparte este pensamiento, debido a su historia familiar. “Si estuvieran reunidos, ellos se sentirían en las nubes de tanta felicidad. Tengo una abuela que está separada de su hermano, pues él vivía en el norte de la península cuando estalló la guerra. Espero que algún día puedan reunirse”, comentó emocionado.

Desconfianza, un fruto de las hostilidades pasadas

Algunos afirman que la reunificación será una nueva oportunidad para la juventud, mientras que otros temen que con el proceso venga una carga significativa de impuestos para los surcoreanos. Incluso, hay un segmento de la población que llama a vigilar con prudencia el proceso. “Aunque en Corea se está propiciando un fenómeno de paz, no deberíamos bajar la guardia. Antes hubo tales fenómenos, pero cada vez que teníamos paz en la península, Corea del Norte atacaba a Corea del Sur. Por ejemplo, llevaron a cabo un ataque mientras se celebraba la Copa Mundial de 2002 y un bombardeo a una flota de Corea del Sur en 2010. Por ello, aunque estamos en una muy buena época, tendríamos que tener cuidado”, señaló Hansol Hyeon, especialista en Comercio Internacional.

Para la socióloga Seyoumg Park, estos ataques, junto a los cambios repentinos en las actitudes y acciones políticas por parte del gobierno de Corea del Norte, han hecho que muchos de sus compatriotas, tengan desconfianza.

Clara Kim también se mantiene escéptica ante el proceso de reunificación en el tema político. Según ella, la diferencia marcada entre Corea del Sur y Corea del Norte, haría muy difícil evitar futuros conflictos.“Tardarán mucho tiempo en llegar a un punto de acuerdo sobre una política unificada. Además, temo que el líder de Corea del Norte nunca abandone su postura dictatorial”.

La educación, aliada de la reunificación

Según Adela Kim, graduada en Español y Administración de Empresas, para lograr una reunificación exitosa, se debería proveer la educación a los surcoreanos. “Aún hay muchos coreanos que tienen una perspectiva negativa. Si nos reunificamos sin preparación, habrá un choque cultural, aunque somos un solo pueblo, tenemos que iniciar una fuerte campaña de educación”, afirmó.

Eom Seongyun, licenciada en Filología Hispánica, también se muestra optimista con la reunificación. “Hay algunas personas que ven la reunificación negativamente. Para mí, tiene muchas ventajas, entre ellas resolver las relaciones de ambas naciones y cooperar con la investigación sobre la historia coreana. Creo que la reunificación no es una opción, es la vía, ya que es indispensable para el pueblo coreano”.

Para concluir, Clara Kim afirma que sin importar los comentarios positivos o negativos, lo cierto es que la nueva atmósfera entre Corea del Sur y Corea del Norte tiene que seguir progresando hacia la paz. Un hecho que debe ser irreversible en la historia.

Agradecimientos: Sohyeon Kim, Seongyun Eom, Dayeon Kim, Jiho Kim y Songyi Kim.