Beto O’Rourke prueba aguas electorales durante mitin de Trump en El Paso

Fotos: Diego Murcia.
Por Diego Murcia

En un claro juego de pesos y contrapesos, Beto O’Rourke, el ex congresista demócrata de Texas que ahora está considerando una candidatura presidencial, se unió el lunes a una marcha vespertina y un mitin contra el muro, organizada por grupos cívicos y de derechos humanos locales, que protestaron por la visita del presidente Donald Trump a esta región de la frontera.

Pero, la esencia misma tras la protesta tenía un contexto más profundo. Todos estaban esperando a que Beto O’Rourke hiciera el anuncio de que lanzaría su candidatura presidencial este día, aquí mismo en El Paso. De hecho, en repetidas ocasiones, mientras centenares coreaban el otrora exitoso cántico que sirviera a Obama durante su campaña presidencial, “¡sí, se puede! ¡sí, se puede”, parecía que el demócrata dejaría salir las palabras que media ciudad esperaba escuchar.

“Eso le hubiera robado los titulares a la visita de Trump”, reflexionó Carmen Ayala, una abogada de inmigración residente de San Antonio, que había llegado como observadora del evento en el que el número de asistentes para uno y otro líder político superaba los miles, según sus propias cuentas. Ella no fue la única que sopesó la idea. La posibilidad del anuncio despertó el interés de decenas de medios locales y foráneos que se congregaron en este evento esperando tener la noticia del año frente a sí.

Lo anterior es parte de las reacciones que provocara, hace una semana, el sorpresivo anuncio del Presidente Donald Trump sobre realizar un mitin político en esta región. A las puertas de un nuevo cierre del gobierno, Trump visitó El Paso, Texas, y volvió a hablar sobre la importancia de la construcción de un muro en la lucha contra el crimen que viene del otro lado de la frontera.

En su discurso del estado de la Unión, Trump afirmó que El Paso dejó de ser una ciudad muy insegura tras la construcción de un muro, algo que ocurrió en 2008. Pero figuras de alto nivel como el alcalde de la ciudad, el republicano Dee Margo, y la congresista demócrata, Verónica Escobar, salieron al paso de dichas palabras contradiciendo al mandatario, y remarcando que la ciudad ya era segura antes de la construcción del muro.

Mentiras a conveniencia

El Informe de Crimen Uniforme del FBI muestra que el número anual de crímenes violentos denunciados en El Paso se redujo de casi 5,000 en 1995 a alrededor de 2,700 en 2016. Pero eso correspondió a una disminución similar en el crimen violento en todo el país e incluyó períodos en los que las tasas de crimen de la ciudad aumentaron año tras año, a pesar de las nuevas vallas y muros que cubren parte de esta urbe.

El Paso nunca ha sido una de las “ciudades más peligrosas” del país, y nuestra seguridad es un motivo de orgullo, respondió en redes sociales la congresista Escobar a las palabras de Trump. “Estas distorsiones sobre nuestra vibrante comunidad son perjudiciales para nuestra reputación y degradan nuestro espíritu”, escribió.

Por eso, el anuncio de que Beto correría en las elecciones presidenciales de 2020 era la esperanza que movió a cientos a visitar la frontera, incluida Cassandra Taylor, originaria de Chicago, quien estaba asombrada de la dinámica que había atestiguado, de primera mano, entre las personas de ambos países. “Pareciera que es una sola ciudad”, afirmó.

Pero la revelación nunca llegó. Sí, hubo un discurso enalteciendo la grandeza de El Paso, su mixtura y su herencia mexicana. Incluso llegó a haber palabras en español de parte del ex congresista que estuvo a poco de derrotar al republicano Ted Cruz en las pasadas elecciones, y que fueron vitoreadas por más de uno con entusiasmo y alegría.

“El Paso es seguro no por los muros, y no a pesar del hecho de que somos una ciudad de inmigrantes. Es seguro porque somos una ciudad de inmigrantes y porque nos tratamos con dignidad y respeto”, fue una de las ideas centrales del discurso de Beto, que muchos tomaron con los trazos de un futuro plan de gobierno.

Aunque también soltó otras ideas más esperanzadoras para los migrantes: Extender la ciudadanía a los más de un millón de soñadores en este país. Dar protección legal permanente y un camino a la ciudadanía a sus padres, los soñadores originales. Sacar a millones más de las sombras y en el camino hacia la ciudadanía, asegurándose de que se registren con el gobierno y obtengan el estatus para trabajar legalmente y pagar impuestos.

Pero el anuncio que todos estaban esperando simplemente no ocurrió.

“…Y seguía diciendo: ¡este país nos necesita! Por un minuto pensé que iba a cerrar su discurso anunciando que correría (por la presidencia). Aunque sonó a que sí lo hará…”, comentó Germán García sobre el mensaje inconcluso del político demócrata que en otros espacios noticiosos ha dejado entrever que, al final de este mes, dará un “anuncio” sobre su decisión respecto a unirse a esta carrera presidencial.

Demócratas quieren la presidencia

La de Beto sería una postulación más que se sumaría a las de la demócrata Elizabeth Warren, senadora por Massachusetts, la senadora Kirsten Gillibrand de Nueva York, la representante de Hawái, Tulsi Gabbard; la senadora de California, Kamala Harris; y la senadora de Minnesota, Amy Klobuchar que ya se han subido a este carromato.

Pero muchos otros nombres, como el senador de Nueva Jersey Cory Booker, Julián Castro, exsecretario de Vivienda en el Gobierno del expresidente de EE.UU. Barack Obama (2009-2017), y el exvicepresidente Joe Biden también suenan entre las multitudes que se oponen a Trump.

O’Rourke, es un candidato demócrata, que ha tomado fuerza, principalmente entre los votantes jóvenes. En especial, luego de que hace algunas semanas atrás se le viera junto al ex presidente Barack Obama en un evento público. Esto fue tomado por los simpatizantes del paseño como un espaldarazo tácito hacia una posible postulación por la nominación presidencial.

“Mientras que algunos intentan avivar el miedo y la paranoia, difundir mentiras y una falsa narrativa sobre la frontera entre México y Estados Unidos, y exigir un muro de 2,000 millas a lo largo en un momento de seguridad récord, El Paso se unirá para una marcha y una celebración que resalta la verdad «, dijo en un comunicado antes del evento.

El rally de El Paso es el primero de Trump desde las elecciones parciales de noviembre, y llega en un momento precario para su presidencia. La sombra del cierre de gobierno más prolongado en la historia de los Estados Unidos, la investigación en curso sobre la injerencia electoral rusa y una serie de investigaciones por parte de los demócratas de la mayoría con poder en la Cámara, anteceden a esta visita del mandatario estadounidense.