2 diciembre, 2022

Una erupción solar alcanzará la Tierra el próximo jueves 21 de julio

Esta perturbación caótica del campo magnético se denomina tormenta geomagnética. Y puede, a su vez, producir perturbaciones en las comunicaciones por radio y por satélite. En los casos más extremos, hasta cortes de luz.

Redacción Voz de la Diáspora

Mundo – Algo le está ocurriendo a nuestro Sol. El pasado 11 de julio, una de las regiones de la atmósfera solar que actualmente exhiben manchas solares despertó la atención de los observatorios debido a un repentino incremento de su brillo en ultravioleta y rayos X.

Acababa de producirse una fulguración solar. Es decir, una súbita emisión de radiación electromagnética y partículas energéticas localizada en una pequeña región de la atmósfera solar. Una región donde, además, el campo magnético es especialmente fuerte y complejo.

A diferencia de la radiación proveniente de una fulguración (que alcanza la Tierra a la velocidad de la luz, alrededor de 8 minutos), las eyecciones de masa coronal las componen partículas cargadas moviéndose a cierta velocidad. Esto implica que pueden tardar entre unas horas a varios días en llegar a la órbita terrestre.

Y así acabó siendo. Distintas fulguraciones de intensidad moderada continuaron sucediéndose durante la semana pasada hasta que, el pasado 15 de julio, una de ellas fue acompañada de una espectacular eyección. Eso sí, con una particularidad: esta vez, se dirige hacia nuestro planeta. Y esperamos ser alcanzados por ella el próximo 21 de julio.

No es la primera vez que ocurre. Aunque al día de hoy la física de estos fenómenos no se conoce en profundidad, sí tenemos la certeza de que su naturaleza es principalmente magnética. Y también de que su ocurrencia no es fortuita: cada 11 años aproximadamente, nuestro Sol experimenta unos períodos de alta actividad magnética (denominados máximos solares).

Esta perturbación caótica del campo magnético se denomina tormenta geomagnética. Y puede, a su vez, producir perturbaciones en las comunicaciones por radio y por satélite. En los casos más extremos, hasta cortes de luz.

Por el momento, el mayor nivel de alerta publicado por los distintos servicios de observación y predicción del clima espacial (como el del NOAA, Space Weather o SOHO) es G1. Este nivel de alerta corresponde a tormentas geomagnéticas menores, con posibles pequeñas fluctuaciones en la red eléctrica e impacto reducido en las operaciones satelitales. No deberíamos preocuparnos, ¿verdad?.

(Informe retomado de sitio especializado ASTROAVENTURA)