10 agosto, 2022

Restos del cohete chino sin control cayeron finalmente en el Océano Índico

Tal como estaba previsto, el aparato se desintegró al tomar contacto con la atmósfera a la altura del Océano Índico, en las inmediaciones de las Islas Maldivas. La nave Long March, viajaba sin control a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora (Foto cortesía)

Redacción Voz de la Diáspora

Mundo – Fue una de las noticias de la semana y afortunadamente tuvo un final feliz: el cohete chino Long March 5B que estaba fuera de todo control por parte de las autoridades chinas, finalmente cayó este domingo por la madrugada en medio del océano y sin poner en peligro ninguna comunidad habitada.

“Después del monitoreo y análisis, a las 10:24 (0224 GMT) del 9 de mayo de 2021, los restos de la última etapa del vehículo de lanzamiento Long March 5B Yao-2 han vuelto a entrar en la atmósfera”, expresó en un comunicado la Oficina de Ingeniería Espacial Tripulada de China.

Tal como estaba previsto, el aparato se desintegró al tomar contacto con la atmósfera a la altura del Océano Índico, en las inmediaciones de las Islas Maldivas. La nave Long March, viajaba sin control a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora y finalmente impacto en el Océano Índico.

Los restos del cohete chino Long March 5B cayeron a las 16:50 GMT en el océano Índico después de que despegara el pasado 24 de julio de la isla de Hainan con el objetivo de transportar un módulo a la estación espacial orbital china, la “Tiangong”.

Según informó Jorge Lomba, el jefe del departamento de Espacio del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) español, este cohete chino ha impactado sobre el Océano Índico tras una reentrada no controlada en la atmósfera, donde lo más seguro es que se haya “desintegrado”.

Así lo aseguró Lomba, quien advirtió que este tipo de reentradas en la atmósfera de cohetes en Estados Unidos y Europa se hacen de manera “controlada”, por lo que se conoce, en el caso de que no se desintegre, dónde cae.

El Long March 5B, con una masa estimada de unas 20 toneladas, viajaba sin control a una velocidad de 28.000 kilómetros por hora.