Refugiados salvadoreños en Bélgica, en limbo jurídico

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Fuente: Freepiks.com

Por Héctor Murcia

Las circunstancias de inseguridad que aún se viven en El Salvador, sin embargo, no se perciben a nivel internacional y es lo que ponen en evidencia las negativas a estos tres salvadoreños y sus familias de brindarles asilo en el país europeo.

Los tres coinciden en que la imagen que se está dando a nivel internacional por parte del actual gobierno, es que El Salvador ha mejorado en cuanto a los niveles de seguridad y que por lo tanto, los países europeos donde están llegando hasta familias completas huyendo por problemas con las pandillas, consideran que no merecen el estatus de refugiados.

Roberto manifiesta que cuando el actual gobierno empezó a dar datos de que en El Salvador la violencia ejercida por las pandillas iba en descenso, fue cuando las autoridades belgas empezaron a denegar de manera sistemática las concesiones de asilo.

Incluso, manifiesta, quienes tenían beneficios como casa social, al negársele el estatus de refugiado, tuvieron que ingresar a centros para inmigrantes irregulares o tendrían que abandonar el país.

Las razones que dan, en muchos casos, los funcionarios belgas para negar el asilo, llegan a ser la plena desconfianza de que en El Salvador hayan personas que corran peligro de muerte por el accionar de las pandillas.

Por ejemplo, Oscar, quien fue extorsionado por mucho tiempo, manifiesta que presentó toda la documentación que le pidieron, como denuncias a la Policía, pero su petición fue desestimada porque, según el funcionario que le llevaba el caso, no podían constatar de manera fiable si su caso era verdadero.

Por su parte, Roberto agrega que en Bélgica no se reconoce a las pandillas como grupos terroristas y eso dificulta las peticiones de asilo, y aunque sus vidas corran peligro en El Salvador, la mejor opción que les dan las autoridades belgas es la del retorno voluntario.

Los tres salvadoreños que viven con sus familias en un refugio para indocumentados, manifiestan que no cuentan con apoyo por ningún representante consular salvadoreño acreditado en el país europeo.

Por ello han tratado de formar una red de salvadoreños que están pasando por la misma situación, para asesorarse entre todos, ya sea personalmente o por medio de grupos de Whatsapp.

También detallan que con el único apoyo con el que cuentan es el de los mismos centros de refugiados donde se encuentran, donde se les brinda incluso asistencia médica.

Por ello, el llamado que hacen estos tres salvadoreños es que el caso de los refugiados salvadoreños en Bélgica sea tomado en cuenta para poder solventar sus casos de manera favorable, incluso si se pudiera negociar un pacto migratorio para poder llevar una vida digna en ese país.

Entre sus estimaciones, manifiestan que a finales de 2020, habían mil 800 solicitudes de asilo, entre los que se cuentan adultos y niños.