Primer militar salvadoreño condenado a cárcel internacionalmente

Foto VD: Milagro Orellana.
Por Teresa Alvarado

La Audiencia Nacional española condenó a 133 años y cuatro meses de cárcel al exviceministro de Seguridad Publica de El Salvador, al coronel Inocente Montano, por el asesinato de cinco jesuitas en 1989, entre estos el sacerdote Ignacio Ellacuría.

La Sección Segunda de la Sala de lo Penal señaló al exviceministro Montano como el autor de cinco asesinatos de carácter terrorista, de los religiosos Ignacio Ellacuría, Ignacio Martín Baró, Segundo Montes Mozo, Armando López Quintana y Juan Ramón Moreno Pardo, la noche del 15 al 16 de noviembre de 1989 en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA) por cada una de las muertes se le impuso una pena de 26 años, 8 meses y un día de prisión.

Asimismo, los magistrados consideraron, que Montano fue el autor de los asesinatos de Joaquín López y López, jesuita de origen salvadoreño, así como de Julia Elba Ramos que se desempeñaba como cocinera y el de su hija Celina Ramos de 15 años, quienes fueron ejecutados junto a los religiosos, sin embargo, estos casos no se incluyeron en la condena, debido a que cuando se dio la extradición a los Estados Unidos no fue por los referidos crímenes.

El coronel Montano fue uno de los graduados de la Academia Militar de Oficiales del Ejército Salvadoreño del año 1966 y perteneció a “la tandona” grupo denominado así porque fue la clase más grande, poderosa y cohesiva de la Fuerza Armada, también formó parte del “círculo íntimo” de poder de “la tandona” y participaba en toma de decisiones.

La sentencia relata que el exviceministro de Seguridad Pública, Inocente Montano se encontraba en la reunión de los altos oficiales del ejército en la que se ordenó matar al padre Ellacuría y no dejar testigos, la orden fue ejecutada por una unidad del batallón Atlacatl.

Según el tribunal, los hechos son notoriamente alevosos, desde el momento en que el acusado, como miembro del núcleo decisorio, residenciado en el Alto Mando de las Fuerzas Armadas, participó en la decisión de ordenar al coronel director de la Escuela Militar acudir de madrugada a la residencia de la UCA, en donde vivían las víctimas, a fin de “ proceder contra ellas” , es decir, “ejecutar tanto a Ignacio Ellacuría como a quienes se encontrasen en el lugar, sin importar de quiénes se tratase, a fin de que no hubiera testigos de los hechos.

La masacre se dio en el marco de la ofensiva lanzada por el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional contra el ejército salvadoreño en 1989 cuando el Salvador vivía en un conflicto armado que duró más de 10 años.

Foto VD: Milagro Orellana.
Foto VD: Milagro Orellana.