Presidente salvadoreño insta a construir un país de oportunidades

Por Yaneth Estrada

“Si nosotros no hacemos que nuestra gente vea la migración como una opción y no como una obligación, y no construimos un país con oportunidades, seguiremos viendo este tipo de tragedias”, afirmó el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, sobre la muerte de un migrante salvadoreño y su hija, cuando intentaban cruzar el Río Bravo, el pasado domingo.

Sostuvo que esta fotografía (padre e hija abrazados a las orillas del Río Bravo) representa una tragedia, el dolor de miles de salvadoreños que se van y otros que se quedan y de los que todavía no emigran, pero quieren hacerlo. «Acá queda, la duda de ¿por qué Estados Unidos no los quiere? y ¿por qué su país los expulsó?, fuimos nosotros quienes dijimos matengámoslos en la ignorancia, no invirtamos en educación para tener mano de obra barata, donde un maestro educa a una comunidad y de paso paguémosle con una lámina y luego nos preguntamos, ¿por qué pasa eso?, igual pasó con las maras hace 30 años», dijo.

«La migración es el problema endémico que nuestros países han tenido por haber olvidado a su población. Los ha dejado en el abandono, en la pobreza, en la marginación de todo tipo», agregó. Asimismo, recalcó que nunca se tuvo un Estado que garantice el bienestar de su población y por lo tanto a este problema se suma la violencia, la falta de empleo, servicios básicos, acceso al agua potable, a la luz eléctrica, baja inversión en salud y educación, altos índices de corrupción y la exclusión social.

Sin el «sueño americano»

Además, el mandatario salvadoreño, aseguró que comparte lo dicho por Donald Trump, presidente de Estados Unidos, «ellos (los inmigrantes) no deben irse, ellos deben quedarse con sus familias, en su tierra y tener opciones».

La pregunta es ¿por qué se arriesgan a cruzar ríos, fronteras, desiertos o a subirse en La Bestia (el tren)?, muchos niños son secuestrados para vender sus órganos y ¿por qué se arriesgan a esto?, ¿porque son tontos?, ¿porque no les importa?, «no, es porque les da menos miedo eso que seguir aquí», acotó.

La Procuraduría de Justicia de Tamaulipas, México confirmó que ya entregó los cuerpos de Óscar Alberto Martínez Ramírez de 25 años y su hija Angie Valeria Martínez Ávalos de 23 meses, a la madre de la menor, mismos que retiró del anfiteatro de Matamoros. Luego fueron llevados a la funeraria para ser trasladados a Monterrey Nuevo León, y de ahí tomar un vuelo directo hacia San Salvador.