Miembro de la MS-13 de Maryland sentenciado a 30 años de prisión federal por su participación en crimen organizado y un asesinato

Planificó y participó en el asesinato de un supuesto miembro de una pandilla rival.

Imagen ilustrativa VD/ Cortesía: Ministerio de Seguridad de El Salvador.
Redacción Voz de la Diáspora

El juez federal de distrito James K. Bredar condenó hoy a Daniel Flores Ventura, apodado como «Necio», de 26 años, de Aspen Hill, Maryland, a 30 años en una prisión federal, seguido de cinco años de libertad supervisada, por su participación en la Mara Salvatrucha, o MS-13, una pandilla considerada como organización criminal por las leyes estadounidenses. Su participación incluyó al menos un asesinato.

Esa organización fue creada por inmigrantes centroamericanos, especialmente salvadoreños, en Los Ángeles, en los años ochenta. Actualmente es una de las pandillas más numerosas del mundo, y una de las más violentas.

Según el acuerdo de aceptación de culpabilidad, la MS-13 es una pandilla compuesta principalmente por inmigrantes o descendientes de inmigrantes de El Salvador, con miembros que operan en el estado de Maryland y en todo Estados Unidos. Las ramas o «clicas» de la MS-13 a menudo colaboran en actividades delictivas y encubrimiento contra las agencias policiales. Los miembros y asociados de la MS-13 deben cometer actos de violencia dentro de la pandilla y contra las pandillas rivales. Una de las principales reglas de MS-13 es que sus miembros deben atacar y matar a sus rivales, conocidos como «chavalas», siempre que sea posible.

Como se detalla en su acuerdo de aceptación de culpabilidad, Flores Ventura admitió que desde al menos 2015 fue miembro y asociado de la clica Uniones de la MS-13 en Maryland, y conspiró con otros miembros y cómplices, incluyendo Vilas Sail Argueta Bermúdez, Willians Ernesto Lovos Ayala y Michael Campos Lemus, quienes también fueron miembros de las clicas Uniones y Molinos. Flores Ventura admitió que a partir de 2015 él, sus cómplices y otros individuos participaron en actividades de crimen organizado, incluyendo asesinatos y otros actos violentos, así como distribución de drogas.

Desde junio o julio del 2015, Flores Ventura y sus cómplices planearon y conspiraron para asesinar a la que los tribunales llaman Víctima 1, a quien creían que era miembro de la pandilla rival Calle 18. El 16 de julio del 2015, Flores Ventura y sus cómplices atrajeron a la víctima de Maryland a Virginia con el pretexto de que la víctima iba a participar en una paliza disciplinaria contra otro individuo.

Flores Ventura llevó a la víctima, junto con otros miembros y asociados de la MS-13 desde Silver Spring, Maryland a Woodbridge, Virginia, donde se encontraron en una zona boscosa con Argueta Bermúdez, Lovos Ayala, Campos Lemus y otros. Flores Ventura golpeó a la víctima en la cabeza. A partir de entonces, Argueta Bermúdez, Lovos Ayala, Campos Lemus y otros miembros y asociados de la MS-13 golpearon y apuñalaron a la víctima varias veces con machetes y cuchillos hasta que murió.

Flores Ventura admitió que la víctima fue asesinada para mantener o aumentar el respeto dentro de la comunidad hacia la MS-13 y sus miembros que participaron en el asesinato.

Vilas Sail Argueta Bermudez, apodado “Happy”, “Little Happy,” y “Enchilada,” tiene 32 años y es de Aspen Hill, Maryland. Willians Ernesto Lovos Ayala, apodado “Tigre”, tiene 26 años y es de Woodbridge, Virginia. Michael Campos Lemus, apodado “Humilde”, tiene 25 años y es de Aspen Hill, Maryland. Ellos ya se declararon culpables y se espera que sean sentenciados antes de que termine el año.

La sentencia de Flores Ventura “reafirma el mensaje de que la violencia perpetrada por miembros e involucrados en la MS-13 no será tolerada», dijo el fiscal federal Robert K. Hur. «Nuestro trabajo continuo con nuestras agencias policiales afiliadas para llevar a los miembros de MS-13 ante la justicia demuestra nuestro compromiso inquebrantable para eliminar a la MS-13 y su campaña de violencia sin sentido».

«Los miembros de pandillas y sus crímenes violentos no tienen cabida aquí en Maryland», dijo el agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional en Baltimore, John Eisert. “Esta sentencia significativa saca de las calles a uno de sus más peligrosos miembros y debilita a la organización ilícita más grande, un miembro a la vez. Felicito y agradezco a los agentes que continuamente se exponen al peligro y continúan nuestros esfuerzos concertados para desmantelar estas organizaciones criminales”.

Traducción: Francisco Ayala Silva.