La segunda revolución mexicana es feminista

Por Lauri Cristina García Dueñas

México está pasando por un momento inédito en su historia pues en los 32 estados de la república, en la televisión abierta, en las redes sociales y en las conversaciones cotidianas el tema recurrente es uno solo: el feminismo.

Este país norteamericano encabeza las estadísticas internacionales de feminicidios, solo en el 2018, se cometieron 86 asesinatos contra menores de edad según la Secretaría de Gobernación. El Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP) contabilizó 2560 feminicidios en los últimos tres años.

Las manifestaciones feministas iniciaron el pasado 12 de agosto de 2019 por el caso de una menor de 17 años quien acusó a cuatro policías de haberla violado en Azcapotzalco, Ciudad de México, el 3 de agosto, lo que encendió la indignación de las organizaciones de mujeres que durante años han visto incrementar los casos de feminicidios, violaciones y acoso. Los hashtags utilizados fueron, en contra de la policía: #nomecuidanmeviolan y #ami mecuidanmisamigasnolapolicia.

En México, hay un 99.3 de impunidad en todos los crímenes, según un informe de 2019 de la Universidad de las Américas Puebla.

La manifestación del 12 de agosto fue contra los edificios de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la capital. Las imágenes de Jesús Orta, secretario de Seguridad Ciudadana, lleno de brillantina morada, y de las jóvenes encapuchadas quebrando cristales y mobiliario de la entidad, han dado la vuelta al mundo, así como la de varios monumentos pintados a lo largo del país.

En un primer momento, la Jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum, dijo que dichos actos eran una provocación “en la que por ningún motivo vamos a caer”. Aunque en los últimos días, la funcionaria se ha reunido con algunas organizaciones de mujeres, pero otras, más autónomas, se han negado a entrevistarse con alguien que las tachó de provocadoras y se han reunido en el histórico barrio de Tlatelolco este 21 de agosto.

A pesar de que se le ha pedido que decrete la Alarma de Género en la capital; la funcionaria dijo, este 21 de agosto, que privilegiará acciones para evitar la violencia en contra de las mujeres y condenó el acoso y las amenazas que han recibido las mujeres que participaron en las manifestaciones del 12 de agosto en la capital y del 16 de agosto en todo el país.

Mujeres integrantes de colectivos feministas serán instructoras de los policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) “para mejorar su sensibilidad y su capacidad en el manejo hacia la mujer”, informó el secretario Jesús Orta Martínez el 18 de agosto.

La procuradora de Justicia, Ernestina Godoy, informó que 11 policías de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) han sido acusados de violación desde diciembre de 2018 a la fecha. La funcionaria proporcionó dichas cifras durante los “Diálogos cero impunidad y justicia absoluta para las mujeres y niñas víctimas de violencia” el 14 de agosto.

Las redes sociales se han encendido en debates entre feministas y conservadores y ha llegado al punto de mensajes de odio, como los encontrados en los baños de la facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que llaman a violar feministas y aseguran que los estudios de ingeniería son solo para hombres.

La poeta mexicana Karina Vergara Sánchez expresó, frente a las descalificaciones al movimiento: “Es hora de cerrar oídos, puertas y ventanas y de voltear a mirarnos y abrazarnos entre nosotras, porque es a nosotras a quienes tenemos.

Es hora de dedicarnos a acariciarnos, a limpiarnos las heridas, a lamernos unas a las otras y a contar lo fuertes, listas, valientes y compañeras que hemos sido estos días y en estas batallas. A alegrarnos de la lucha juntas.

Hay que reponer fuerzas, que ya mañana habremos de encontrarnos e inventar otros hechizos violetas”.

La revolución mexicana empezó el 20 de noviembre de 1910 y, ahora, los medios de comunicación internacionales no han tardado en calificar toda esta efervescencia social como “la revolución feminista mexicana”. Los colectivos feministas exigen el fin de todo tipo de violencia en contra de las mujeres y el derecho a la interrupción del embarazo de manera segura, legal y gratuita en todo el país.