La Propaganda Política en una contienda electoral

Propaganda política en redes sociales de partidos políticos. Foto VD: Cortesía.

Por José Eduardo Cubías Colorado

Este tipo de propaganda ha estigmatizado esta forma de comunicación social, con discursos y acciones muy alejadas de la verdad y de la realidad nacional: se manejan estadísticas maquilladas con interpretaciones amañadas a favor de uno u otro candidato; al fin “el que paga el mariachi es el que pide la canción”. 

Por otra parte se inauguran obras públicas, como si fueran de determinado partido político y no del Gobierno, se convierten eventos y sucesos políticos partidarios en noticias de interés público, otros abandonan cargos públicos para realizar acciones propagandistas como trabajo político partidario.

Propaganda política en redes sociales de partidos políticos. Foto VD: Cortesía.

Se manipulan los procesos electorales, que se suponen sean transparentes. Se saturan los tiempos y espacios en los medios de comunicación masiva con propaganda proselitista electoral para conseguir el voto. 

En este contexto hay medios que venden su agenda informativa con evidentes contenidos a favor del partido que  los financia.

Se llega a la ruptura con la Ética cuando periodistas de reconocida trayectoria venden su pluma como viles mercenarios,  al mejor postor, poniéndose el “chaleco partidario”. 

Propaganda política en redes sociales de partidos políticos. Foto VD: Cortesía.

A nivel de partido político, los candidatos a cargos de elección popular son impuestos por la cúpula partidaria, de manera inconsulta con sus bases.

Al final de la contienda se llega a una campaña sucia, viendo al ponente como un enemigo, no como un adversario, donde se atenta contra la dignidad y la integrid.ad de un candidato.

En conclusión, los públicos perciben la Propaganda como una sarta de mentiras,  y este es un estigma, una mancha difícil de borrar, que afecta negativamente la imagen de esta forma de comunicación que, en su esencia, trata de persuadir a las personas sobre un concepto o una idea, vía la razón, persuadir para que actúe, vía la voluntad; asimismo de un cuerpo electoral.