Florece con la primavera el teatro en español en Canadá

Por Oscar Vigil

Toronto, Canadá. La ciudad de Toronto, la metrópoli de las presentaciones teatrales en Canadá, también produce obras escénicas en español. El fin de semana, decenas de personas apreciaron la obra “Opción Múltiple”, que está siendo presentada por el Grupo Teatro Libre, una organización comunitaria que tiene ya más de diez años de experiencia sobre las tablas.

La obra cuenta la historia de una mujer (Diana) que posee cinco personalidades contrastantes, producto de un trauma infantil.  La trama se desarrolla en el intento de interacción constante de Diana con otros individuos, que se ve afectado cuando sus alter-egos (Julia, Petra, Olga y Sabuesa) intervienen en su toma de decisiones. Con ayuda de su psicoterapeuta, la protagonista tratará de dominar a sus alter-egos para dar inicio a una inesperada historia de amor.

“Opción Múltiple” es una obra del dramaturgo mexicano Luis Mario Moncada, la cual fue estrenada en el teatro de la Biblioteca Palmerston en Toronto bajo la dirección y adaptación del conocido artista local Luis Rojas.

En su apertura, la trama fue ejecutada con mucho profesionalismo por la mayoría de los actores, algunos de las cuales poseen mucha experiencia en las tablas mientras que para otros esta fue su primera experiencia, dice el director del Grupo Teatro Libre Luis Rojas.

Porque de esto se trata el teatro comunitario, abunda, de “poner en escena actores con diez, 20 años de experiencia, con alguien que es primera vez que se sube a las tablas. Aquí no hay un casting, cualquier persona que quiere hacer teatro puede intercambiar experiencia, conocimiento, y quienes tienen más experiencia comparten con quienes tienen menos”.

Pero obviamente para su puesta en escena hay todo un proceso en el que se hace trabajo de mesa con lecturas, se pregunta quien quiere actuar, se hace la lectura y se va probando a los personajes en diferentes roles. “Llevar a cabo un montaje tiene mucho trabajo, pues no es solo la actuación, tiene escenografía, iluminación, vestuario, los elementos de escena, las transiciones, el ‘stage managment’, etc. Todos los que integran el grupo participan de una u otra manera”, apunta el director.

El sábado en la noche la sala estaba a poco más del 50% de su capacidad, en su mayoría hispanos de los diferentes países pero también canadienses que hablan español, y Rojas explica que hacer teatro es complicado ya sea en español o en cualquier otro idioma, “siempre es un reto, y una de las cosas más difíciles es tener un público, porque sin público no hay teatro, entonces, tener convocatoria para poder realizar ocho funciones y que haya público en cada una es todo un reto”.

El Grupo Teatro Libre es un grupo de base, comunitario, abierto para todo mundo y en el cual todos quienes quieren participar lo pueden hacer de una u otra forma. Pero más allá de eso, es también un grupo de teatro que busca llevar un mensaje a su audiencia, y eso es lo que sucede con la obra “Opción Múltiple”, con la cual, aparte de presentar el mero arte escénico, también trata de sensibilizar sobre el tema de las enfermedades mentales.

“Es una reflexión con la comunidad para entender esta realidad de nuestra sociedad que son nuestras enfermedades mentales. Porque el sistema de salud de la provincia, por ejemplo, paga el psiquiatra, pero no el psicólogo, y debemos poner atención a este tema tan delicado y real en nuestra sociedad que es la salud mental”, dice Rojas.

En su aspecto meramente escenográfico, “Opción Múltiple” logra crear los escenarios que necesita el relato con relativamente pocos recursos, con el juego de las luces y obviamente con la actuación de sus protagonistas, quienes son al final de cuentas los que le dan sentido a la historia.

Mención especial merece la participación musical en vivo que acompaña todas las escenas, y la cual transporta al público hacia esas “escenas en ambientes más oníricos y conceptuales” que requiere esta obra, tal y como lo definen los productores.

Al final, el éxito de la presentación de “Opción Múltiple” en las tablas de Palmerston pudo constatarse con la reacción eufórica del público, un público que aparentemente está ávido de teatro en español y de la transmisión de las emociones que este produce cuando una buena historia es bien contada por los actores.