Lack of access to potable water worsens coronavirus infection risk in children

Lack of access to drinking water and unequal conditions in which they live hundreds of children in Latin America could worsen the vulnerability of this group of coronavirus pandemic. So warns the NGO, Educo.

“Para evitar la transmisión del coronavirus es imprescindible lavarse las manos varias veces al día. Este gesto, tan simple, salva vidas, pero si no hay agua limpia en tu casa, en tu escuela o en tu entorno, no podrás lavártelas, por lo que el virus se expandirá rápidamente”, dijo Reinaldo Plasencia, Especialista Global de Programas en Bienestar de la Niñez de Educo.

A la falta de acceso al agua potable, se suma otro problema histórico estructural de las sociedades latinoamericanas: la desigualdad. Esto además, provoca que los más pobres no se queden en casa, porque deben salir a buscar alimentos; los niños son los más afectados y se pone en riesgo su acceso a una alimentación saludable y digna.

“En muchas de nuestras escuelas reciben una o dos comidas diarias y a menudo su correcta nutrición depende de la alimentación que reciben allí. En sus hogares viven bajo el umbral de la pobreza, con menos de un dólar al día. Ahora que las escuelas de los países en los que trabajamos están cerradas por el COVID-19, esos niños y niñas pueden sufrir desnutrición”, afirma Plasencia.

According to the organization, otro factor a tener muy en cuenta es el derecho a la educación de estos niños y niñas. Cada país ha tomado medidas con respecto a la educación, en algunos países las escuelas están cerradas o están funcionado de forma irregular; en todas las zonas se ha recurrido al uso de la tecnología para suplir la necesidad de enseñar, pero hay muchos problemas en el uso de las tecnologías o el acceso a éstas por alumnos y los docentes.

Educa además señala, el aumento de violencia por esta situación “la escuela es un lugar seguro para la niñez frente a muchos tipos de violencia que viven en la comunidad y en su propio hogar, ahora los estamos obligando a estar todo el tiempo en ese entorno más cercano, entonces se espera que haya un repunte de las violencias en eso espacios.

Pero lo que más nos preocupa es que, si esta crisis se alarga, los más vulnerables no volverán nunca más a la escuela. En el caso concreto de las niñas, es probable que las obliguen a quedarse en casa para asumir roles de cuido o pueden ser obligadas a casarse”, señaló Plasencia.