El Estado de la medicina en Bolivia y cómo está encarando la pandemia del COVID-19

Foto ilustrativa: Milagro Orellana.
Por Juan Carlos Rodas Del Castillo – Analista

Los gobiernos en Bolivia casi nunca le dieron la real importancia a la salud, se agravó principalmente estos últimos catorce años, la postergaron una vez más por intereses ideológico-políticos, esta vez, del Movimiento Al Socialismo (MAS), liderado por Evo Morales (2006 – 2019).

En la era Morales, como nunca, se menospreció al médico boliviano solo con la intención de ensalzar al médico cubano con el objetivo de facilitar la llegada de ellos basado en nexos ideológicos, empero, más que venir a apoyar al sistema de salud, vinieron para hacer trabajos de activismo, adoctrinamiento político y espionaje para coadyuvar fines ideológico-políticos del gobierno del MAS.

La salud en Bolivia sufre un descuido muy marcado en infraestructura y equipamiento en los centros hospitalarios. La falta premeditada de apoyo a médicos y personal sanitario boliviano, que se vio reflejada en la escasa voluntad de dotarles Ítems o puestos de trabajo permanentes, prefirieron contratarlos temporalmente, a gran parte de ellos ni les renovaron contratos anteriores para encarar esta segunda oleada pandémica del COVID-19 que vive el país suramericano, por la escasez de personal médico y sanitario en hospitales, que tienen como resultado altos contagios y centros hospitalarios colapsados por falta de Unidades de Terapia Intensiva (UTI), escasez aguda de camas, al cierre de esta columna ya pasan el centenar los médicos muertos a causa del virus, sin contar el personal de apoyo sanitario también muertos.

En todos los hospitales de tercer nivel del país, existen 430 camas con Unidades de Terapia Intensiva (UTI) con sus respectivos equipos, estas camas en su totalidad se encuentran ocupadas, existiendo gente contagiada a la espera que alguna cama se desocupe por “alguna razón”. De acuerdo con los estándares de la OMS, basados en la cantidad poblacional, se requiere por lo menos 1.150 camas UTIs, según un informe de la Sociedad Boliviana de Medicina Crítica y Terapia Intensiva, los colegios de medicina insisten en la contratación urgente de personal médico que sí existe en el país trasandino, la declaratoria de cuarentena rígida para frenar el avance de este mal, la respuesta del gobierno es, que la población debe “aguantar” hasta que lleguen las vacunas, dando mayor importancia al mantenimiento de la economía. Un alto porcentaje de la población pide que se posterguen las justas electorales para gobernaciones y municipios previstas para inicios de marzo.

En plena segunda escalada del Covid-19, hospitales colapsados por la gran cantidad de internaciones, escasez de médicos y personal, los hospitales del país no funcionan a plenitud, ya que aún no renuevan al menos 5.000 contratos del personal de salud que se tuvo durante la primera ola, porque no existe una partida presupuestaria en el Sistema Único de Salud (SUS) para resolver este tema, el Gobierno intenta modificar la norma para contratar al menos 4.500 profesionales y trabajadores de salud para todo el país, esto aun no está resuelto existiendo la susceptibilidad poblacional que sea un pretexto para la contratación de “médicos” cubanos, que por la experiencia pasada, escasos son los calificados, los más hacen adoctrinamiento político, y fueron expulsados de varios países por este hecho. Un médico de la isla le costó al país como $us4.000 al mes en contraposición de $us800 que cuesta un médico boliviano, este hecho en la era Evo desató grandes fricciones y protestas entre el gobierno y las agrupaciones médicas del país, hasta que en diciembre del 2019 fueron expulsados.

Algunos departamentos están más de 40 días sin personal de salud y otras regiones 13 días.  Este problema ocurre porque el pasado 31 de diciembre concluyó el contrato de esos profesionales.

La población percibe que el actual presidente Arce no está haciendo mucho por frenar la ola de contagios y muertes, diversas sociedades médicas y científicas de La Paz, determinaron exigir al Gobierno, implementar cuarentena rígida, suspensión de las elecciones subnacionales y amenaza de suspender la atención a la población de no ser escuchados en el país andino, agravando el problema. El personal del Instituto de Investigaciones Forenses, desde el 1º de enero levantó en todo el país 144 cadáveres con Covid-19 o sospecha de portar el virus, la mayor cantidad de estos cuerpos se reportó en las ciudades de Cochabamba y Santa Cruz, siendo la mayoría de los cadáveres reportados en domicilios y vía pública, en casi todos los casos hubo complicaciones respiratorias.

El presidente del Comité Científico del Colegio Médico de La Paz, Ricardo Landívar, señala: “Es el colmo que los hospitales estén trabajando a media máquina por falta de recurso humano”, dijo molesto. El gobierno se opone a declarar emergencia sanitaria, los médicos advierten de no hacerse tal declaración, suspenderán la atención a la población para precautelar la vida de los profesionales de salud.

Se espera a mediados de febrero llegue el pico más alto de contagios y la población siente mucha desazón sintiéndose desamparada, clama por mayor atención del gobierno. Ya suman seis muertes de candidatos a las elecciones subnacionales del próximo 7 de marzo por causa del virus. La población siente como única esperanza la llegada de las vacunas, empero, tiene cierta desconfianza sobre la efectividad de la vacuna rusa.