Efectos de la globalización de la educación a través de la modalidad virtual

Redacción Voz de la Diáspora

Los efectos de COVID-19 han sacudido las estructuras socioeconómicas a nivel mundial, y las instituciones de educación superior no fueron una excepción.

Las medidas de “distanciamiento social” impuestas han motivado a una digitalización forzada que, en el caso de las universidades, obliga a los mecanismos educativos a la teleeducación, garantizando su funcionamiento y sostenibilidad.

La pandemia ha representado un despertar para el sector educativo, que no había experimentado mayores cambios en los últimos 200 años y que se encontraba dominado por la rigidez de instituciones educativas y de sistemas regulatorios y de acreditación que deberán repensarse rápidamente para adaptarse a los cambios del entorno.

Universidades que habían iniciado una transición antes de la pandemia y que tenían una infraestructura tecnológica disponían de experiencia en el desarrollo de una cultura con estudiantes y profesores, para procedimientos digitalizados y cursos impartidos en un formato semipresencial y con contenido de programa en línea.

La pandemia permitió romper las barreras e iniciar o dar mayor prioridad al uso de la tecnología en la educación.

Existen diferentes plataformas educativas para facilitar el proceso de enseñanza a los alumnos, como Blackboard, Google Classroom, y Moodle. Además, hay plataformas de cursos en línea abiertos como Canvas o Coursera, y plataformas de colaboración para videos en directo, como Hangouts, Meet, Teams, Skype o Zoom.

“Los avances tecnológicos nos van a seguir prodigando soluciones que ahora ni siquiera podemos imaginar”, manifestó Carles Sigalés, Vicerrector de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC).

Los cambios en esta época están sucediendo rápidamente. La transformación digital ha traído grandes beneficios, pero se han desarrollado nuevas generaciones, nuevos estudiantes que ingresan hoy a las universidades que demandan nuevos métodos de aprendizaje.

La tecnología es parte de la dinámica educativa, que promueve el aprendizaje autónomo, donde el estudiante no es un espectador de información, sino también un proveedor.

Los tiempos actuales han expuesto a las universidades a oportunidades y desafíos, oportunidades que a partir de la expansión de la que ha sido objeto la educación superior en los últimos años, y particularmente la educación a distancia bajo la modalidad virtual; ha llevado a las universidades a abrirse a una oferta académica global. Esta nueva realidad exige no sólo una actitud de cambio y apertura de nuevas tecnologías sino también, la transformación de los modelos de enseñanza.

Entre estas oportunidades vemos también entrenamientos realizados por algunas empresas que dentro de su Responsabilidad Social Empresarial desarrollan programas de capacitación para estudiantes de educación superior.

Por ejemplo, en febrero pasado, la Asociación de Universidades Particulares de Panamá (AUPPA) y Amazon Web Services (AWS) lanzaron el programa “Habilidades en la Nube para Panamá” para acelerar el aprendizaje y preparación de estudiantes para futuros trabajos en áreas que necesitan conocimientos de la computación en la nube.

Este proyecto impulsará la preparación de estudiantes de universidades panameñas en habilidades técnicas demandadas por el mercado laboral, y será una herramienta para inspirar a los jóvenes a innovar y construir soluciones tecnológicas en tiempos de grandes desafíos a nivel mundial.