EE.UU. sin respuesta ante ola de tiroteos masivos

Por María T. Morales

Solo en lo que va del año, un total de 147 tiroteos masivos han ocurrido a lo largo de la nación, y como resultado, la violencia por armas de fuego ha dejado más de 4 mil 500 muertes, según la organización sin fines de lucro Archivo de Violencia Armada, GVA por sus siglas en inglés.

Mientras en el estado de Texas, la cámara baja busca aprobar una ley que permitiría portar armas sin permiso, sin entrenamiento y sin licencia, en el país corre la sangre tras la avalancha de tiroteos ocurridos a lo largo de la nación.

El último, ocurrido en la ciudad de Indianápolis, Indiana, perpetrado por Brandon Scott Hole, de 19 años, dejó el saldo de 8 muertos y, por lo menos, cinco heridos. El sujeto, quien era ex empleado de la empresa de entrega de paquetería FedEx, según las autoridades, se suicidó tras perpetrar el ataque.

Por el momento poco o nada se conoce acerca de las motivaciones que Hole tuvo para perpetrar el ataque, el cual, según testigos, lo comenzó en el parqueo de la empresa y luego ingresó al edificio donde había por lo menos unos 100 empleados.

A través de un comunicado la compañía dijo “la seguridad es nuestra principal prioridad y nuestros pensamientos están con todos los afectados”.

Joe Biden, presidente de los Estados Unidos, recientemente calificó, como una epidemia, el brote de violencia y muertes con armas de fuego.

Sin embargo, el gobierno aun no plantea soluciones concretas ante la ola de tiroteos que, sin freno, se registran a lo largo de la nación.

El tema, de por si complejo por ser un derecho protegido en la Constitución, también lleva el tinte político, ya que la Asociación Nacional del Rifle, una de las donantes principales de políticos, tiene poder para frenar cualquier propuesta que conlleve endurecer los mecanismos para comprar armas.

En tanto, Margaret Huang, directora ejecutiva de Amnistía Internacional Estados Unidos expresó: “el gobierno de Estados Unidos está dando prioridad a la posesión de armas de fuego sobre los derechos básicos”.

Agregó que “ a pesar del gran número de armas de fuego que hay en circulación , y de la enorme cantidad de personas que mueren por disparos todos los años, brillan por su ausencia las regulaciones Federales que podrían salvar miles de vidas”.