Cuarentena en Italia golpea a salvadoreños indocumentados

Por Engelberto Maldonado Pérez, Italia

La pandemia del covid-19 que azota a todo el mundo, golpea aún más fuerte a los más vulnerables. Los salvadoreños no son la excepción. En Italia, el grupo de compatriotas que no tienen documentos son los que más sufren las consecuencia del cierre del país y de la pandemia.

“Todavía tenemos algún dinerito para aguantar unos tres días, pero después no se que va a pasar”, dice Refugio, un salvadoreño indocumentado que pasa la cuarentena junto a su familia de cuatro miembros entre ellos un chico de 13 años.

El compatriota que vive al sureste de Milán, es uno de cientos, que han buscado ayuda de algunas organizaciones de la comunidad salvadoreña en Italia. 

La mayoría de salvadoreños que migraron a Italia, son gente pobre que hace los trabajos precarios, que les permite sobre vivir, más no ahorrar y en el momento en que falta el trabajo se quedan sin la posibilidad de obtener lo mas fundamental: la vivienda y alimentación.

Aunque esta realidad, golpea igual a residentes documentados e indocumentados, la paralización por la emergencia de salud a causa de Covid 19 deja en total desamparo a los indocumentados que han perdido sus ocupaciones. Para los documentados existe alguna cobertura gubernamental, aunque no es del 100%, pero para quienes no tienen amparo legal no.

Hasta la ultima semana de febrero Refugio y su hijo trabajaban lavando platos y haciendo la limpieza en un restaurante de vía Padova. Las medidas para contener la expansión del coronavirus obligaron a todos los restaurantes a cerrar  actividades y con ello a desemplear a miles de personas en toda Italia. 

Refugio y su hijo por ser indocumentados trabajaban “en negro”, como le llaman en Italia, a todo actividad no declarada al Estado para no pagar impuestos. El patrón se ahorra impuestos y  las aportaciones al sistema previsional que permitiría la asistencia de salud, la probabilidad de arribar a una futura pensión y a respetar los derechos laborales de los empleados.

Silvia Tobal, fundadora de la Casa de la Cultura Salvadoreña en Milán, aseguró que son decenas de salvadoreños los que buscan ayuda porque se han quedado sin trabajo debido a la cuarentena ordenada por las autoridades italianas. Además, trabaja de cerca con organizaciones salvadoreñas en el país.

Tobal explico que debido a la prohibición de desplazamientos es imposible organizar actividades para ayudar a quienes lo necesitan. Según explicó, con la participación de los otros grupos, intentaron buscar a otros salvadoreños de buen corazón, dispuestos a contribuir con lo que este al alcance, para apoyar a algún compatriota que viva en su área.

Las organizaciones hacen el enlace, ponen en contacto a los necesitados y a quienes puedan ayudar y luego, les entregan la ayuda de forma directa.

Según los datos de la Confederación Nacional de Cultivadores Agroalimentarios, las personas  sin ingresos luego de la cuarentena asciende a 2,700,000 afectados.

Francesco Chiavarini, portavoz de Caritas Ambrosiana, afirmó que tras la crisis sanitaria se abre una crisis social debido a que muchos tenían como fuente de ingreso el trabajo en negro porque desempeñaban actividades como cuido de ansianos o  niños, repartidores de comida a domicilio, comercio ambulante de suvenires, de flores y plantas, limpieza de oficinas, lava platos de restaurantes, entre otros.