¿Cómo hemos podido seguir siendo competitivos en Panamá Pacífico?

Por Jaime Carrizo, Presidente de la Asociación de Empresas del Área Panamá Pacífico (ADEDAPP)

El año 2020 ha significado un golpe de timón para la industria logística y el mundo. Los estrictos controles de salubridad derivados de la pandemia del COVID-19 y las limitaciones en el transporte de mercancías, exigieron cambios en las formas de trabajo y procesos más eficientes.

En Panamá, la actividad logística es uno de los principales motores de la economía, la cual de acuerdo al Ministerio de Comercio e Industria, aporta el 30% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, por lo que su sostenibilidad es crucial para garantizar la recuperación y reactivación de todas las actividades.

La ubicación geográfica del país lo vuelve atractivo para las empresas que quieren establecer una sede logística que les facilite el traslado a diferentes países y les permita condiciones óptimas para desarrollarse, generar empleos y evolucionar.

Durante la pandemia, el Área Panamá Pacífico, uno de los complejos industriales más grandes del territorio nacional puso a prueba sus capacidades, las empresas que lo comprenden reforzaron sus medidas sanitarias, aseguraron las condiciones óptimas para los colaboradores y cumplieron con los protocolos exigidos por las autoridades para mantener el movimiento del engranaje económico.

Desde su creación, Panamá Pacífico ha generado inversión en el país, solo en infraestructura ha destinado más de mil millones de dólares, una gran inyección a la economía panameña. La generación de empleos también ha sido importante, de los más de 10,000 colaboradores que hacen parte de la comunidad comercial del área, un 90% son panameños y reciben salarios competitivos. Panamá Pacífico hoy en día mantiene el salario mínimo más alto del país.

Sin duda, Panamá está pasando por un momento clave para volverse más competitivo y ofrecer las mejores condiciones para quienes quieran invertir en el país. Se han impulsado normativas que motivan la llegada de capital extranjero, como las Sedes de Empresas Multinacionales (SEM), que en los últimos años atrajo a decenas de compañías financieras, tecnológicas y de servicios, entre otros.                                                                                            

La seguridad jurídica es clave para que un país se vuelva atractivo en el mundo, la garantía de mantener las leyes sin importar los cambios en el gobierno es una señal de certeza a la que muchas empresas están dispuestas a apostarle.

Nos sentimos orgullosos como panameños por el aporte y el sacrificio realizado para mantener las operaciones con los niveles proyectados, pero a la vez estamos claros en que nos falta mucho camino por recorrer para equiparar los niveles de actividad de otras naciones en Latinoamérica.

Por ello, instamos a continuar trabajando juntos, Estado y empresa privada para impulsar aun más la modernización de la institucionalidad logística del país, lo que involucra la digitalización de todos los procesos, algo que la pandemia está acelerando y que forma parte de uno de los pilares de la Estrategia Logística Nacional.