19 inmigrantes detenidos en Estados Unidos amenazan con suicidarse

Redacción Voz de la Diáspora

Estados Unidos. Unos 19 inmigrantes del Centro de Detención de Inmigrantes del Condado de Otero (OCPC por sus siglas en inglés), en New Mexico, advirtieron a las autoridades estadounidenses que podrían cometer suicidio masivo en los próximos días.

De acuerdo a la organización Freedom for Immigrants, esta es una medida drástica que los inmigrantes han decido tomar para que sus peticiones sean escuchadas y las condiciones en las que los mantienen en centro de detención cambien.

“Las condiciones y las violaciones a los derechos en el OCPC se han vuelto insostenibles, para muchos este es un paso drástico a tomar, pero es la única opción que ven para que estas condiciones cambien”, dijo la organización en un comunicado oficial.

El viernes pasado, dos inmigrantes cubanos detenidos en el mismo centro se cortaron las venas como medida desesperada ante las condiciones y los retrasos en los procesos de asilo que ambos esperan.

El informe de Freedom for Immigrants detalla que los dos hombres, están siendo monitoreados y reciben asistencia médica. Mientras que otros más fueron puestos en confinamiento por las autoridades, para evitar nuevos casos de este tipo.

Varios abogados que trabajan con la organización que asiste a inmigrantes, enviaron cartas a los congresistas de New Mexico para solicitar que visiten los centros de detención y que observen las condiciones a las que están expuestas las personas detenidas en Estados Unidos.

Además, entre las peticiones, los abogados exigen a las autoridades y congresistas que se promueva la liberación de los inmigrante que han amenazado con suicidarse y que se abra una investigación ante las denuncias.

Dos días antes de este incidente, el cubano Roylán Hernández Díaz, se suicidó en un centro de detención de Louisiana, bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Según los reportes de las organizaciones que siguieron de cerca este caso, Hernández, tenía cinco meses esperando se instalara una audiencia para poder solicitar asilo y temía ser deportado a la isla.