Canadá suaviza regulaciones migratorias para venezolanos y haitianos que se encuentran en el país

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Por Oscar Vigil

Toronto, Canadá. Los ciudadanos de Venezuela y Haití que actualmente viven en Canadá sin un estatus migratorio permanente ahora podrán obtener permisos de trabajo y de estudio temporal, o ampliar fácilmente su estancia en el país, gracias a varias medidas anunciadas por el Departamento de Inmigración de Canadá en las últimas semanas.

Las medidas fueron tomadas debido a los graves conflictos políticos y sociales que viven estos dos países latinoamericanos, y aunque no incluyen a quienes viven de forma indocumentada en Canadá, sí benefician a quienes han llegado al país con visas de turista y se han quedado más del tiempo que se les permitió de estancia, a quienes han solicitado refugio y sus casos han sido rechazados, e incluso a quienes ya cuentan con órdenes de deportación en su contra que estaban listas para ser ejecutadas.

El primer anuncio que hizo el gobierno canadiense es que pondría una moratoria a las deportaciones de venezolanos que se encuentran en el país y que tienen una orden de salida, una orden de deportación o una orden de exclusión. Luego hizo el mismo anuncio con relación a los haitianos. Dichas órdenes van a quedar congeladas hasta nuevo aviso.

Según Vilma Filici, catedrática en temas de inmigración y consultora en la materia, esto también significa que las personas que estén con estatus en el país, por ejemplo de visitantes, de trabajadores o de estudiantes, entre otros, pueden pedir extensiones para poder permanecer en Canadá, ya que se ha dado la moratoria precisamente por la situación que se está viviendo tanto en el país suramericano como en el caribeño, la cual podría poner en riesgo a estas personas si regresan a sus países de origen.

“Ahora, el hecho de que hayan parado las deportaciones, el que haya una moratoria, conlleva a que los venezolanos y haitianos que se encuentran en Canadá puedan hacer una solicitud para un permiso de trabajo, de estudio o ambos, porque bajo la ley, si una persona no puede ser sacada del país, y en este caso es el gobierno canadiense quien ha decidido no sacarlos del país, tienen esa posibilidad, lo cual es muy positivo”, apuntó.

Dijo también que el otro aspecto positivo de esta moratoria es que, bajo los reglamentos actuales, una persona que quiere hacer una solicitud por razones humanitarias o una revisión de su caso para evaluar el riesgo que corre si regresa a su país de origen, no puede hacerlo si no han pasado 12 meses desde el momento en que su caso de refugio fue rechazado.

“En este sentido, el hecho de que haya ahora una moratoria va a significar para muchas personas que, al llegar al año, si hay méritos para hacer una solicitud por razones humanitarias y de compasión lo puedan hacer y, dependiendo del establecimiento que tengan en el país y de cómo se desarrolle la situación en Venezuela y en Haití, podrían ser aceptados por razones humanitarias y de compasión y obtener la residencia permanente en Canadá”, aseguró.

El segundo anuncio hecho por las autoridades migratorias canadienses beneficia directamente a los ciudadanos de origen venezolano que están llegando a Canadá en busca de refugio.

Principalmente agobiada por la enorme cantidad de solicitantes de refugio que en el último año han llegado a la frontera de Canadá procedentes de los Estados Unidos y la han cruzado de forma irregular, la Junta de Inmigración y Refugiados (Immigration and Refugee Board, IRB) anunció que está acelerando los casos “menos complejos” de una lista de 14 países específicos.

Estos países son Afganistán, Burundi, Egipto, Eritrea, Irán, Irak, Libia, Pakistán, Arabia Saudita, Sudán, Siria, Turquía, Yemen y Venezuela.

Según las autoridades, los casos de solicitantes de refugio de estos 14 países serán evaluados bajo lo que se conoce como un proceso de revisión de archivos, es decir, que los oficiales del IRB tomarán las decisiones de si le conceden o no el estatus de refugiado en base a las presentaciones escritas que hagan los solicitantes, sin una audiencia propiamente dicha, sino solamente en un proceso de comparecencia breve donde habrá pocos temas para discutir.